Alejarse

Dejé la maleta sobre la cama y sonreí… todavía estaba embalada. Era esa preciosa y carísima maleta que había comprado para estrenarla cuando realizara ese viaje especial que todavía no tenía un destino fijado. Ese viaje que, según yo pensaba, cambiaría mi vida y mi modo de entender el mundo, de entenderme a mí misma. Ese viaje en el que lo importante no eran los kilómetros sino las ganas, la necesidad de salir, de saber no se sabe bien qué, de calmar esa especie de inquietud que sentía desde hacía algún tiempo en lo más profundo, esa que me producía un extraño eco cada vez que intentaba escucharme a mí misma y no me dejaba entenderme. Ni entenderte. Ni entendernos. Habíamos terminado nuestra relación hace algo más de un mes, precisamente porque se había estancado, porque estábamos en un punto muerto y, antes de morir también nosotros, preferimos bajarnos en esa parada y mantener la amistad que todavía quedaba.

Abrí el cajón de la lencería y coloqué en el fondo de la maleta dos o tres sujetadores, braguitas a juego (no me gusta llevar la ropa interior sin coordinar), medias y un liguero (nunca se sabe….). Comencé a pasar las perchas del armario y elegí unos vestidos que doblé cuidadosamente para colocarlos en la maleta. Una falda estrecha, dos bikinis, un pantalón ancho, shorts y camisetas, dos blusas, un cinturón, un par de chaquetas, dos pares de zapatos de tacón, sandalias y unas deportivas… Me senté en la cama y miré. Ya estaba casi llena.

Entré en la ducha, me lavé el pelo, salí y me envolví en una toalla. Después de secarme, me puse el vestido y los zapatos que había dejado apartados. Me maquillé, me perfumé y preparé el neceser con todo lo necesario. Lo metí en la maleta casi a presión. Ya lo tenía todo: dinero, pasaporte, billetes de avión y tarjeta de crédito. Apagué la música y bajé las persianas, abrí la puerta y salí con la maleta rodando detrás de mí. Cerré con llave y, por un momento, ese sonido me hizo darme cuenta de que me iba de verdad, que iba a hacer ese viaje que deseaba o, más bien, que necesitaba. Bajé en el ascensor. El taxi me estaba esperando en la calle e indiqué al taxista que íbamos al aeropuerto. Vi que me miraba varias veces por el espejo retrovisor y, tras unas cuantas preguntas que le respondí con ambiguedades, se dio por vencido y se dedicó a tararear las canciones que salían de esa emisora de radio que emite mucha copla, a la vez que me iba poniendo al día de toda la actualidad y cotilleos varios.

Por fin, llegamos al aeropuerto. Me ayudó a bajar la maleta, le pagué y me deseó buen viaje, no sin antes mirarme de arriba a abajo y guiñar un ojo a algunos compañeros taxistas que estaban pendientes de la escena.

Comenzaba a llover y sonreí. En unas horas solamente tendría sol, mar y tiempo para pensar. No sabía si era el viaje de mi vida pero sí lo que necesitaba ahora: ausencia de frío, mar y nadie conocido alrededor. Miré en las pantallas y busqué mi vuelo…puerta de embarque 11. Facturé el equipaje y me dirigí hacia allí. Pasé por el arco de seguridad, el control de pasaportes y el escáner…todo en orden. Tras casi media hora, embarcamos en el avión y sentí la emoción de partir, ese cosquilleo en el estómago, esa sonrisa incontenible, esa necesidad de alejarme por unos días, ese necesitarme sola, ese “ahora”. Despegamos y miro por la ventanilla. Todo se hace pequeño, muy pequeño… qué insignificantes parecemos desde ahí arriba. Él avión sigue subiendo, atravesamos las nubes grises que parecen humo y llegamos a nuestra altura. Se escucha el sonido que indica que ya podemos soltar los cinturones de seguridad y las azafatas comienzan a realizar su trabajo. Todo está en orden. Ahora sí. Las nubes por debajo de nosotros, el sol radiante y el cielo azul por el que volamos que se extiende más allá de lo que alcanza la vista y una palabra que no sale de mi cabeza…alejarse.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s