Días grises

Me he despertado mucho antes de lo habitual porque entraba algo de luz por la persiana que no bajé del todo anoche. Me levanto, la subo y miro por el cristal. Está amaneciendo. Las nubes ocupan todo el cielo y le dan esa sensación de ir a desplomarse sobre los edificios de la ciudad. Es ese momento que a mí siempre me ha parecido tan mágico…el final de la noche y el inicio de la mañana, antes de que salga el sol. Voy a la cocina y me preparo un café. Todavía falta un rato para ponerme en marcha, así que me siento en una butaca con la taza de café entre las manos y miro ese cielo que en otros momentos de mi vida me habría provocado un mohín de desagrado nada más subir la persiana. Es cierto, no me gustan los días grises, necesito la luz del sol para sentirme bien pero, de un tiempo a esta parte, he descubierto que los días más brillantes pueden ser los más tristes y los días grises estar llenos de sonrisas. Solamente se trata de una actitud ante ellos. Incluso, he llegado a encadenar varios días grises sin apenas darme cuenta de que no había visto el sol.

Me levanto, dejo la taza en la cocina y regreso a la habitación. El sol lucha por abrirse camino entre el denso manto de nubes, creando una luz de aspecto mortecino, Parece que hoy no va a poder con ellas, al menos de momento. Va a ser un día gris y otoñal como mandan los cánones. Eso, por fuera. Puede ser uno de esos días grises que rompen a llover o no. Que cambian a tormenta o no. Que dejan pasar al sol o no. Siempre vienen con sorpresa. Siempre pasan por varios tonos de gris e, incluso, cambian a otros colores. Pero esto lo descubrí hace poco, cuando descubrí que el color del cielo tiene que ver con el color del alma, con nuestro color propio, Y que hay personas que hacen que este color sea siempre precioso.

Giro la cabeza y miro hacia la cama. Tu silueta se perfila sobre ella. Me acerco y me siento en el borde. Tienes los ojos abiertos y sonríes mientras me acerco. Te acaricio el pelo, pasas tu mano por mi cuello y me acercas a ti. Un buenos días seguido de un beso en los labios, un susurro que me hace sonreír y ese apasionante escalofrío que recorre mi cuerpo cuando nuestras pieles se rozan de esa manera . ¿Tú crees que yo sé en este momento de qué color es el cielo?. Es precioso esté como esté´.Miramos el despertador a la vez, nos miramos y sonreimos. Creo que vamos a dar comienzo a este maravilloso día gris como se merece. Como se lo hemos dado a tantos otros y espero dárselo a muchos más.

Puedes seguir a @martamj32 en Twitter

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s