DONDE FUIMOS FELICES

Se dice que no hay que regresar a esos lugares donde fuimos felices pero yo me siento rebelde y ayer estuve en dos.

Hacía muchos, muchos años que no iba a ese palacio presidido por un enorme escudo con las seis flores de lis de los Farnesio en cuyo patio de armas se pueden aparcar los coches y en otro tiempo hubo un bar. Ese en el que, al caminar por sus pasillos, siento que podría cruzarme con cualquier sirviente corriendo porque le requieren en la sala de billar o imaginar la temperatura bajo cero que debía hacer dentro de estos muros cualquier mes de enero del siglo XVIII mientras miro a través de un enorme ventanal la inconfundible figura de la Mujer muerta recortándose en el horizonte. Un palacio en el que hay galerías donde diferentes especies de animales disecados te miran tras un cristal y parecen tan vivos que cuesta un esfuerzo enorme no intentar coger a esas crías de jabalí llamadas “rayones”, a las perdices, los rebecos o a esos lobeznos que parecen adorables cachorros de perro.

Cuando yo fui feliz allí aprendí que los machos de las rapaces son un tercio de tamaño más pequeños que las hembras, que los bargueños eran muebles para llevar de viaje, que si esperaba con calma y en silencio se acercarían los ciervos a comer pan de mi mano y que hay once kilómetros en línea recta desde allí al palacio de La Granja.

Esos jardines de La Granja son el segundo lugar donde fui feliz y, aunque allí voy con frecuencia, no dejo de sentir esa sensación tan especial cuando entro a tomar algo al restaurante del hotel Roma, paseo por la explanada de las sirenas donde aprendí a caminar o bebo agua en la fuente del Niño como tantas veces he hecho a lo largo de mi vida. O cuando veo cómo la luz dorada de principio del otoño se cuela entre las hojas de los castaños o recuerdo que siendo feliz aquí aprendí que Diana es la diosa de la caza, que hay ríos subterráneos que suenan como un oso durmiendo y que el musgo en el tronco de los árboles te indica dónde está el norte.

Ayer regresé allí donde fui feliz y lo he sido de nuevo aunque yo ya no sea la misma. En estos lugares se quedó esa niña con lazo en el vestido, mi abuelo con su sombrero llevándome de la mano y los ciervos que se acercaban confiados a nosotros, mi abuela tomando un chocolate con picatostes en la cafetería del Roma una tarde de invierno, mis padres enseñándome a andar en una foto en blanco y negro y esa sensación de eternidad.

Ahora, de vuelta a la realidad, pienso en esa felicidad que tanto nos empeñamos en buscar y resulta que la tenemos ya vivida porque está en el recuerdo. Eso me hace preguntarme si realmente nos sentimos felices cuando estamos viviendo esos momentos que aparecen como felices en la memoria. ¿La felicidad se vive o se recuerda?Regresar a esos lugares donde fuimos felices implica encontrarnos con esa parte de nosotros que dejamos allí y que, muchas veces, llevamos tiempo sin frecuentar; por eso en ocasiones no es fácil. No es el lugar sino lo que fuimos en él.

En mi caso, la niña del lazo en el vestido que adoraba dar de comer a los ciervos en Riofrío y escuchar historias de los dioses que pueblan las fuentes y los paseos de los jardines de la Granja se ha quedado allí de la mano de su abuelo. Hasta la próxima.

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8 comentarios en “DONDE FUIMOS FELICES

  1. La felicidad se recuerda… y se construye. Cada día se viven los instantes del pasado, y cada día se construyen nuevos instantes; y la experiencia ayuda a mejorar la calidad de los mismos.
    No hay que conformarse con “ser feilz” sino con seguir siéndolo. 😘

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  2. Qué bonito, Marta. Una vez leí un artículo sobre esto, precisamente decía algo así como esto tuyo: “Ahora, de vuelta a la realidad, pienso en esa felicidad que tanto nos empeñamos en buscar y resulta que la tenemos ya vivida porque está en el recuerdo. “. Y Es tan cierto.

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  3. Quien nos regala pertenencias nos está regala un obsequio que tarde o temprano olvidaremos; quien nos regala experiencias nos está regalando vida, felicidad y amor; y eso amiga mía, nunca se puede olvidar. Bello escrito, como siempre!

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