DOS DÍAS

Se dice que la vida son dos días, que pasa en un vuelo y estamos de paso. Que lo mejor está por venir, nos sentimos eternos, confiamos en que siempre hay un mañana para seguir caminando.

Estar vivo es un milagro y vivir, una aventura. Es una cuenta atrás desde el principio que no sabemos hasta donde llega. Una historia que vamos escribiendo entre risas y tachones, lágrimas, letras de oro y borrones, ilusiones y deseos, sueños cumplidos y rotos, siempre hacia adelante, sin posibilidad de retroceder para cambiar lo escrito.

Vamos llenando nuestra maleta con prejuicios que ciegan, daños que pesan, heridas a las que cuesta cicatrizar, tacones rotos de tropezar, aciertos de los que disfrutar y ganas de escapar corriendo.

Vivimos con la certeza de merecerlo, pensando que todo tiene remedio y mañana será otro día, buscando la felicidad en otros, perdiendo un tiempo que no tiene precio, esperando ganar sin riesgos y creyendo nuestras mentiras.

Exigimos mucho y agradecemos poco, deseamos imposibles, nos creemos especiales desde dentro del rebaño, hablamos en futuro mientras se escapa el presente y somos especialistas en boicotearnos a nosotros mismos y causarnos el peor daño.

Pasamos nuestro tiempo sin prisa hasta que la vida muestra su fragilidad, nos recuerda lo poco que somos y en un momento todo se acaba; que eso que nos da tanto miedo llega y la única verdad es que no se puede hacer nada. Y entendemos que lo que no hemos dicho no se sabe, lo que no hemos demostrado no existe, el futuro es solo un nombre sin contenido y el presente una realidad que nadie tiene comprada . Es entonces cuando entendemos que vivir no es dejar pasar el tiempo creyendo que estamos vivos mientras nos morimos por vivir.

Si son dos días, que sean con quien nos hace sentir vivos; si la vida es un vuelo, que sea libre y con nuestras propias alas; y si estamos de paso, que sea un baile con una gran banda sonora. Lo vemos cuando le ocurre a otro, en el momento en el que casi perdemos a alguien querido y vemos a la muerte que asoma. Es entonces cuando lo sabemos, aunque suene obvio y manido, que lo único real es el aquí y el ahora.

10 comentarios en “DOS DÍAS

  1. Después de todo, no son en balde esos sustos para darnos cuenta de que, sí, tenemos dos días.

    Y que hay que vivirlos con quien queremos y nos quiere. Y hacérselo saber. Y que nos lo haga saber.

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  2. Buenos días Marta.
    A vueltas con los dos días, pareciera que todo urge y tendremos que aceptar que siempre se nos quedarán en el tintero paisajes por ver, caricias por sentir, besos de labios
    secretos, abrazos vacíos de cuerpos ansiados …
    Que tus días al menos sean tres … o cuatro.
    Ten buen día, un abrazo.

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  3. ¡Precioso!!!! Eso de que lo mejor está por llega, a mi me hace gracia, lo mejor es lo vivido, lo que te ha hecho feliz, sonreímos acelerar tu corazón. No se debe esperar ese mañana incierto, es el aquí y ahora.

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