CUENTOS

De hadas y sirenas, de castillos encantados o encantadores de serpientes. De príncipes azules que nunca pasan del gris y ranas que no quieren ser besadas. De Cenicientas pidiendo un taxi porque se aburren en el baile o madrastras las que dio por limpiar, de casitas de chocolate para niños a dieta y brujas que no quieren cocinar.

O de Peterpanes que se hacen piratas, Wendies que se sueltan el pelo y Campanillas que se niegan a volar.

O, mejor, contamos el de aquel ladrón que se creyó Ali Babá, el gigante que se quedó enano o ese Pulgarcito que salió sin pan. O el del lobo vegetariano, la ratita que no se gustaba, una bella insomne o Aladino y su alfombra que se dedicaba a rodar.

Porque los cuentos comienzan y las historias no terminan. Y aunque los “Érase una vez” no acaben comiendo perdices, que al menos a ratos, a recuerdos y a sonrisas nos dejen momentos felices.

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NO ES TARDE

No es tarde para querer, para creer, para aprender. No es tarde para sentir, para emocionarse, para desear, para vivir.

Ni es tarde para atreverse, para querer ser,  para poder, para quererse, para seguir. O para volver a soñar, soñar con poder, poder creer y creer de nuevo sin temer.

Nunca es tarde para nada cuando aparece quien enciende un sol donde había noche, quien hace sentir el verano en pleno mes de enero. Alguien que transforma el Puede ser en Sí, la indiferencia en sonrisa, el ruido en canción, una idea en un sueño; quien hace que sea real lo increíble, que nunca te sientas pequeño.

No es tarde cuando esa persona existe, llega a tu vida y, sin tocarte, te desviste; cuando está, cuenta y te hace creer.

No es tarde, no. Nunca lo es para volver a ser.

SINERGIA

Lo que suma pero multiplica, eso que aumenta el sentido aunque parezca que no hay razón, lo que hace que dos más dos puedan ser cinco.

La palabra que no dice nada y sumada a otra es poesía. Las manecillas que marcan un número y juntos hablan de tiempo. La nota desafinada que, unida a otra, forma una melodía.

Una respiración que, sumada a un recuerdo, es suspiro; las manos que sobre la piel hacen caricia; una pluma más un papel significan historias; un tú más un yo encierran mil delicias. 

Un poco de arena de playa más una pala es un castillo; una brújula sumada a un mapa es una aventura; unas cuantas palabras más música es arte; la ausencia más la persona adecuada es tortura.

Unos labios más otros labios son un beso y un beso más la persona querida es besar. Unos brazos que, con otros, son abrazo y, si añadimos cariño, es abrazar. Nubes que, con un poco de azul, son cielo y unos ojos que, con brillo, son felicidad.

Es la sinergia que sorprende, que parece magia, que engrandece. Que hace que mecha más chispa sea explosión, puerta más flecha una salida y notas más letras una canción. Que respirar más atreverse sea vida.

MORIR Y RESUCITAR

Cuántas veces respiramos sin vivir, vivimos sin aliento y nos sentimos morir. Cuántas caemos desde el cielo, nos estrellamos contra el suelo y hacemos del infierno un lugar donde seguir.

O nos dejamos las uñas cavando una tumba que a lo mejor no es nuestra, las lágrimas tratando de ocultar gritos y la voz intentando ahogar recuerdos. La vida en un momento, el tiempo entre suspiros y tratando de entender ese mundo de los que se creen cuerdos.

Cuántas nos matamos queriendo, cuántas perdemos el sentido, cuántas abandonamos nuestro norte, cuántas nos morimos de frío. Y no queremos abrir los ojos, solo saltar al abismo; allí donde ya no hay nada, donde se encuentra el olvido. Donde da igual no ser ni estar, donde mañana es destino 

Y otra vez resucitamos, no se sabe en qué momento ni por qué ni en qué camino. Y volvemos a soltar nudos de la garganta, a respirar y a soportar el frío.

Y la sangre se calienta y el corazón ya no está inerte. Y volvemos a vivir y a esperar la siguiente muerte.

QUEDATE

Quedate con quien provoca sonrisas al pasar por tu cabeza, con quien cumple sin necesidad de prometer, con quien nunca es opción no ser. Con quien cualquier idea es un buen plan, cualquier plan es posible, con quien no sea posible dejar de soñar.

Quedate con quien te trae de vuelta sensaciones increíbles que creías haber olvidado, quien te hace ser mejor, te respeta, te admira y hace que quede en simple anécdota eso en lo que creías haber fracasado.

Con quien te quita los miedos, disipa las dudas, te hace sentir libre y atreverte a todo; con quien no es solo suerte sino también fortuna. Quien hace que el tiempo cuente, que la vida fluya, que las palabras sobren, que lo imposible ocurra. Que sientas el sol en plena noche, que vuelvas a creer, que la vida sea fácil, que no haga falta entender 

Y la vida nos trae a estas personas y no las podemos perder. Y cuando aparecen hay que mantenerlas cerca porque son las que hacen que la vida cambie, que mejore, que brillemos, que querer sea apasionarse, que apasionarse sea poder. 

CONTRADICCIÓN

Está dentro de nosotros y es parte de nuestra vida. Es lo que nos hace parar o seguir, acelerar o frenar, abrir la puerta de entrada o buscar desesperadamente la salida.

Nos hace odiar lo que amamos, dudar de lo que es sincero, ser abogado y verdugo, creer en nuestras mentiras, extrañar el infierno en el cielo. Buscar la jaula que nos haga libres, temer lo que siempre habíamos deseado, empeñarnos en ensuciar el silencio, encontrar la risa en lo que hace poco hemos llorado.

Somos dulcemente amargos, extrañamente normales, perfectamente imperfectos, vestido de noche hecho de retales. Desgraciadamente felices, absurdamente geniales, salvajemente humanos y eternamente aprendices 

Somos la bala y el chaleco, la realidad mentirosa, el grito que se asfixia; somos persona, animal o cosa. El tren para huir y la estación, el barco encerrado en la botella, el placer en el dolor, dar pasos sin dejar huella. Somos pura contradicción.

¿HUIR O VIVIR?

Llega ese momento en el que quieres parar el reloj, cerrar los ojos, que no corra el tiempo. Sentarte al borde del precipicio, mirar al vacío y no pensar; tan solo sentir el viento.

Ese momento en el que de un camino salen dos: uno que asusta pero emociona y el otro que es más de lo vivido. Cuando tu cabeza quiere el fácil y el corazón te pide un cambio de sentido.

Momento de decisiones, de plantar cara al mismo miedo, de dudar hasta de quién somos, de llorar ante el espejo.

Tiempo de ver el pasado y pensar en futuro, de enfrentarse a uno mismo, de conformarse y perder o cerrar los ojos, contar hasta tres, respirar hondo y saltar sl abismo.

Momento de decisiones, de sentir la oportunidad al alcance de la mano y, a la vez, morir de miedo; en el que la primera reacción es correr, no mirar atrás, querer salir de este enredo.

Lucha de corazón y cabeza, de miedos e ilusiones, de pasado y de futuro. Lucha para decidir eso que se resume en huir o vivir.